sábado, 8 de diciembre de 2018

Ricardo Undagoytia: "Los clubes de barrio cumplen una función social dentro de la comunidad"

Ricardo Undagoyita, Soledad Martínez
y Luis González
Días atrás, www.polideportivonews.com.ar tuvo la posibilidad de entrevistar a Ricardo Undagoytia, presidente del club Sociedades Unidas de Villa Adelina (SUVA) y vicepresidente de la Federación de Entidades Culturales, Deportivas y Sociales CONVIVIR de la Zona Norte para conocer la actualidad de los clubes de barrio.


Como muchos saben, los clubes de barrio cumplen un rol muy importante dentro de la sociedad, ya que no sólo se limita a ofrecer un espacio donde las personas puedan practicar o aprender un deporte, sino también son instituciones que brindan contención, apoyo, educación y valores a todas las personas que acuden a ellos. Para algunos, el club es un espacio de recreación, para otros un lugar de pertenencia.

En los últimos tiempos, con los vaivenes sociales y económicos, los clubes tuvieron que hacer frente a diversas crisis para poder seguir funcionando. A raíz de estas problemáticas, muchas instituciones fueron surgiendo a modo de brindar un respaldo, gestionar proyectos e implementar leyes que proporcionen derechos para que el Estado contribuya a que puedan seguir desarrollando sus funciones sociales. Esto se logró con la sanción de la Ley 27.098, sancionada el 17 de diciembre de 2014 a través del Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. A través de esta ley se creó el “Régimen de Promoción de Clubes de Barrio y de Pueblos”, la cual fue promulgada el 20 de enero de 2015. Esta ley fue destinada a la “generación de inclusión social e integración colectiva a través de la promoción, fortalecimiento y desarrollo de los clubes de barrio y de pueblo mediante la asistencia y colaboración, con el fin de fortalecer su rol comunitario y social”. Pero lamentablemente, y a cuatro años de su sanción, aún no ha sido reglamentada.

Por suerte, entre las instituciones que fueron creadas para defender los derechos de los clubes de barrio, se creó fue la Federación CONVIVIR de la zona norte en 2007, que brinda soporte y asesoramiento a los clubes de la región. También fueron apareciendo otros organismos como la Confederación Argentina de Clubes y Entidades Deportivas , Observatorio Social y Económico de Clubes de Barrio y Afines, Foro Social del Deporte, entre otros que buscan unirse para que sus reclamos y solicitudes sean escuchadas. 

¿Qué función cumple la institución?

“A través de la Federación CONVIVIR, lo que estamos haciendo en primera medida es tratar de que todos los clubes estén en regla, se pongan con la documentación al día para así poder obtener estos beneficios económicos, que a veces no lo tienen porque les está faltando algo. A través de la Federación lo que se hace es poner una persona especializada en el tema de papeles, personerías jurídicas de entidades intermedias, para darle una mano a todos aquellos clubes que necesiten poner sus papeles en regla.

“Por otro lado, a través de la Federación estamos participando en todo este tipo de encuentros con otras federaciones a nivel nacional para el crecimiento y el fortalecimiento de todos los clubes de barrio. La única manera de fortalecernos es estar todos juntos, organizarnos para poder empezar a pelear los derechos que nunca tuvieron los clubes. Por eso hay que estar todos juntos en esto, para buscar la unión, tratar de que todos vayan por el mismo camino y poder conseguir cosas importantes porque esta Ley 27.098 no está reglamentada porque nunca nos dirigimos a donde teníamos que golpear la puerta todos juntos, iban por porciones. Por eso creo que los derechos se pelean desde ese lugar, el de estar organizados. Es algo que tenemos que recuperar, que se perdió y nunca se hizo desde el nacimiento de los clubes allá por 1900. No es un problema de hoy el que tienen los clubes, pero me parece que es hora de que empecemos a hacer lo que hizo el sindicalismo en su momento, pelear por los derechos de los trabajadores”.

¿Qué les posibilitaría a los clubes que se reglamente la ley 27.098?

“Y… los clubes de barrio tributan como si fueran una empresa multinacional. Como clubes de barrio pagamos el IVA como lo paga la cadena de supermercados Carrefour, el 21%, y somos apenas clubes de barrio que lo que hacemos es cobrar una cuota, algunos de $30, $40 o $100 pesos como mucho y que en algunos caso ni siquiera la pagan, más allá de si cuentan con el dinero o no. Por eso el Estado no se da cuenta que los clubes se mantienen como pueden, siempre fue igual, pero hoy cuesta mucho más. 

“El gran problema que tenemos los clubes es que fueron fundados de otra manera, con otros criterios. En la época de nuestros abuelos, los clubes fueron concebidos como un lugar para pasar el momento… Con el tiempo estos lugares fueron creciendo, fueron abriendo puertas, integrando personas y como un ovillo de lana se fue haciendo más grande. En la actualidad, los clubes de barrio cumplen otras funciones. Yo siempre hago una comparación de lo que hace un colegio y un club de barrio. Es decir, se envía a los chicos al colegio para que los eduquen, y a un club para que también les enseñen a practicar un deporte, conozcan e interactúen con otros chicos, para que tengan una identidad y un lugar de pertenencia. Y a los chicos se los envía también al colegio para todo eso, para que tengan un lugar, compañeros, para que aprendan, etc. También los envían al colegio para que tengan una contención social, cultural, etc., ya sea por parte de los maestros o directivos. Pero en el club también encuentran esa contención que a veces les hace falta, quizás en otro lugar no la tienen y asisten al club para recibirla. En muchos casos los chicos asisten a los clubes desde que gatean, por lo que desde sus primeros pasos tienen acompañamiento, por lo que los clubes le brindan todo eso a cambio de nada. Por ejemplo, para mí el club de barrio es mi lugar en el mundo.

“El colegio cuenta con maestros para que eduquen a los chicos, aprenden a socializar con otros compañeros. El club también tiene profesores, que puede ser un papá voluntario o un profesor pago, para enseñar a practicar algún deporte, los valores de la amistad con sus compañeros y darle otra contención. El colegio les da un vaso de leche, algunos clubes de barrio les brindan un merendero. El colegio les enseña materias, algunos clubes cuentan con clases de apoyo para esas materias para aquellos que les hace falta, a cambio de nada. En pocas palabras, lo mismo que hace un maestro en una escuela. Ahora, el estado municipal, provincial o nacional subsidia a los colegios, ya sean privados, municipales o provinciales, pero ¿quién subsidia a los clubes que cumplen la misma función? Todo eso que hacen los clubes, cumpliendo la misma función social, el Estado no lo tiene en cuenta. Los clubes le prestan las instalaciones a los colegios municipales, provinciales y nacionales para que puedan realizar actividad física, a cambio de nada. Me parece que es hora de que el Estado se dé cuenta que los clubes de barrio cumplen un rol fundamental en la vida de los vecinos, los ciudadanos y todos aquellos que necesiten una mano, ya sea por algún problema de salud donde el club asiste a ese vecino, etc. Esas cosas que los clubes hacen para acompañar a la sociedad a cambio de nada, me parece que de una vez por todas el Estado debería ver que los clubes de barrio son una pata fundamental en el desarrollo de la comunidad, en los inicios de la formación de los chicos, entonces tenemos que trabajar por ello. Me parece que de la única manera que nosotros empecemos a mostrar todas esas necesidades es producto de organizarse, porque si no se está organizado, no se logra esa unión que deberían tener los clubes por lo mismo, sean de donde sean, y hagan la vista gorda ante las necesidades básicas nunca se va a ser serio en esta sociedad. Me parece que de la única manera que empecemos a trabajar por el bien de todos, y buscar la calidad de vida de los clubes que nunca se la dieron, que hace años y años se fue desperdiciando, empecemos a remarcarlo y a que nos escuchen. Me parece que la comparación del colegio con los clubes es lo que marca la diferencia que hay cuando el Estado invierte en los colegios y no pone dinero en los clubes, que cumplen la misma función. Los clubes de barrio cuentan con cuotas muy bajas y no todos las abonan, porque eso también depende de la realidad de cada barrio, no es lo mismo un barrio de clase alta a otro de clase más humilde donde hay chicos carenciados con otras necesidades a los cuales hay que darles contención y no sacársela. Todas esas cosas con el tiempo genera un desgaste, tanto para uno porque lo recursos no están, los recursos fluyen porque lamentablemente pagábamos de luz $2.000 pesos y ahora estamos pagando $40.000, hace que sea imposible seguir sosteniendo a los clubes de barrio”. 

Teniendo en cuenta esto, y dado a la función de la Federación CONVIVIR, quisimos conocer con más detalle como es la realidad de los clubes de barrio en zona norte y puntualmente en el municipio de Vicente López.

¿Qué programas implementa el municipio para los clubes de barrio y en qué consisten?

“Vicente López es un distrito con un poder adquisitivo alto, que siempre hubo apoyo por parte de las intendencias para los clubes. Hay programas, tanto deportivos, culturales, educativos y sociales en el municipio, que a lo mejor son muy buenos pero la gente los desconoce por no estar en el tema. En este momento el municipio ayuda con un subsidio de $40.000 pesos que lo viene entregando desde hace dos o tres años atrás, es algo que ayuda y colabora. Después hay un lindo programa de Nación que se llama “Volver al club”, es una gran ayuda para el club porque becan a todos aquellos chicos que quieren hacer alguna actividad y no la pueden pagar. Es muy bueno porque le da la posibilidad al club de tener un ingreso más y al chico que pueda hacer esa actividad.

Por otro lado, el municipio lanzó el programa “Viví u Club” que busca apoyar a los chicos que asisten a los Centros Barriales  de la Juventud, Centros Barriales de la Infancia y el Centro de Niñez en su desarrollo deportivos, en convenio con distintos clubes del municipio.

“No todos están en ese programa “Volver al club”, sólo algunos, pero básicamente producto de las necesidades. Cada barrio tiene una realidad diferente, pero no por otro motivo. En cambio, el subsidio de $40.000 pesos es para todos los clubes de barrio del municipio inscriptos legalmente”.

¿Qué permiten estos programas y cómo influyen en la comunidad?

“Son muy buenos, porque los chicos no dejan de hacer las actividades que les gusta, y a través de estos programas pueden hacerlo de manera gratuita gracias a las becas, porque de lo contrario al ser aranceladas no podrían hacerlas. Por otro lado, en el caso del programa “Volver al club” permite mejorar el estado de estas instituciones, de manera que esto favorezca al desarrollo de actividades sociales y deportivas de cara a la promoción de valores y hábitos saludables de niños y adolescentes del distrito. Por otro lado, darle a cada chico de Vicente López las mismas oportunidades, el deporte es una herramienta espectacular; genera inclusión, igualdad”. 

¿A qué niños están dirigidos dichos programas?

“En el caso de “Viví tu Club” y “Volviendo al club” están enfocados en los chicos que no pueden acceder a pagar una cuota social para practicar un deporte en algún club”.

¿Qué necesitan los clubes para acceder a estos programas y beneficios?

“La gran mayoría de los clubes a nivel nacional, el problema fundamental que tienen son de papeles. Los papeles son algo engorrosos para acceder a este tipo de beneficios. Pasa más por un tema administrativo y tener todos los papeles en regla, por una cuestión de transparencia. Pero para evitar todo esto sería mejor que el Estado le diera este aporte a los clubes para poder realizar los trámites necesarios, ya que estos tienen un costo que en muchos casos es difícil de solventarlos de antemano. Para acceder a estos programas se debe presentar los balances certificados, pero tienen un costo que a veces a los clubes se les hace difícil costearlos. Afortunadamente en Vicente López son muy pocos los clubes que no están regularizados. Se debería buscar una manera de ayudar a los clubes con el tema burocrático para poder regularizar la situación de aquellos que les falta algún trámite y no tengan los recursos económicos para abonarlo”.

¿Qué cambios pueden observarse desde la puesta en marcha de estos programas en la sociedad?

“En el tema de los programas que hay, es algo bueno porque duran todo el año y le permite a los chicos que querían hacer alguna actividad y no tenían como abonarla, poder hacerla. Desde ese punto de vista las perspectivas son muy buenas. Ahora, un subsidio de $40.000 pesos que otorga el municipio no ayuda a largo plazo, ya que en algunos casos cubre tan solo un mes de luz. Pero después hay otros aspectos positivos, nosotros como Federación a través de los clubes hemos conseguido hace unos años atrás, con una mano muy grande del municipio, conseguir la merienda para los chicos que juegan al Fútbol 5 en el Campeonato de Fútbol Infantil (CAFI). Antes, el club les daba la merienda con el dinero de los mismos socios para que los chicos, después de terminar de jugar a la pelota, se comieran un alfajor y tomara una gaseosa. Producto de una reunión que hemos tenido con el intendente gestionamos la manera de obtener ese beneficio, no solo de darle la merienda a los chicos sino también de ayudar al club. De esa manera se podía dejar de utilizar el dinero de los clubes para eso y utilizarla en otras cosas como dentro del club. Producto de esa reunión que hemos tenido hemos conseguido la merienda para todos los chicos durante todo el año en que transcurre el campeonato. 

Como Federación creemos que es bueno que todas las disciplinas se organicen para tener la posibilidad de plantear un montón de cosas en conjunto, que es mucho más válido a que vaya uno solo”.

Con la implementación de estos programas ¿qué beneficios obtienen los vecinos?

“Hoy en día ha cambiado el tema de los clubes. Yo discuto con la gente que dice que los clubes van a convertirse en sociedades anónimas. Creo que el tiempo nos lleva a convertirnos en sociedades anónimas, sino ¿cómo se puede financiar un club de barrio? Lamentablemente hoy es así porque hay un montón de cosas que los clubes fueron perdiendo. Hace 30 años atrás, un presidente luego de volver de su trabajo se ponía hacer cosas en el club, ya sea pintar o arreglar algo, etc. Con el tiempo y el ritmo de vida, fueron llevando las cosas a otro sistema. Ahora, a la gente le cuesta involucrarse cada vez más producto de las necesidades. Ahora los padres dejan a los chicos dentro del club, como si fuera el colegio, y se van a realizar sus actividades para regresar a buscarlos una o dos horas más tarde... La masa societaria se fue perdiendo, y eso es lo que muchos no quieren entender. Muchas de las discusiones que tenemos en la Confederación, porque ellos pelean por el modelo asociativo de los clubes de barrio, que es muy bueno pero se va perdiendo porque el ritmo de vida nos va llevando a otras circunstancias. 

"Hay casos de clubes que sus presidentes tienen 80 años y siguen estando en el cargo, pero no es porque no quieren renovación sino porque no tienen quienes los reemplacen, es decir la gente no se compromete. Ya no es fácil conformar una comisión directiva nueva, por ejemplo. Hoy los directivos ya no pueden hacer esas tareas porque tienen otras obligaciones laborales, los tiempos cambiaron, la economía también. Antes se podía vivir con un sueldo, ahora no alcanza… Por eso el club también fue cambiando y el modelo asociativo se va perdiendo cada vez más. Nos guste o no, los clubes se van a manejar como si fueran sociedades anónimas porque lamentablemente hay algunos aspectos que ya se están tercerizando producto de un montón de cosas, y eso genera otros gastos administrativos extra. Como la mayoría son clubes sociales, que deben brindar contención y tratar de mejorar la calidad de vida de la gente es el club, hay gente que aunque no pueda pagar una cuota se la recibe con los brazos abiertos igual y el club se hace cargo de ese arancel. Los clubes buscan la manera de fomentar los ingresos necesarios para poder brindar todos estos servicios a los chicos. Por eso los clubes cumplen una función social dentro de la comunidad, pero todo se va tercerizando”.

Luis González, Soledad Martínez y
Ricardo Undagoyita
¿Qué políticas implementa el municipio para fomentar el deporte?

“Hay políticas buenas que hace el municipio, pero por otro lado no deberían ahorcar a los clubes. Es muy bueno que el municipio tenga campos de deportes, pero en su momento empezaron a poner actividades y disciplinas en los Polideportivos. Para el vecino eso es muy bueno, pero si tienen las mismas actividades que los clubes cercanos, lógicamente la gente va a recurrir al lugar gratuito y no al que tiene la misma actividad arancelada, lo que perjudica al club. Si bien el municipio le da al vecino un lugar para practicar los mismos deportes y sin costos, está matando a los clubes de barrio que viven de esas modestas cuotas que cobran. Es bueno que los campos deportivos municipales existan, pero deberían hacer un relevamiento en el barrio, de las actividades que se ofrecen en los clubes para implementar en estos Polideportivos las actividades que no se ofrezcan. Sería más razonable que ese presupuesto que se invierte en abrir Polideportivos lo recibieran los clubes y de esa manera cubrirle la beca a las personas que quieran practicar esos deportes en el club. De esa manera, el municipio no sólo le estaría brindando esa posibilidad a los vecinos, sino que además estaría ayudando al club. De lo contrario, se va a terminar abriendo centros deportivos municipales y cerrando clubes de barrio”.

¿Qué respuesta tienen de los vecinos?

“En general, los clubes están agradecidos de la respuesta de los vecinos que siempre están colaborando con las instituciones. La gran masa societaria de los clubes proviene de los vecinos que se acercan a los clubes parea realizar actividades deportivas, etc. Hay muy buena repercusión. En el caso de Vicente López, es muy diferente a cualquier otro distrito, producto del poder adquisitivo de la zona”. 

De más está decir que los clubes de barrio son, sin duda, un lugar de contención, que aleja a mucha gente de los riesgos propios de la calle, los peligros permanentes y contingencias amenazantes de toda naturaleza. Muchos enseñan y permiten, principalmente al joven desarrollar los valores propios del deporte, los que se proyectan a lo largo de su vida social, más allá del incentivo propio que importa la realidad recreativa y competitiva.

En dichas instituciones sociales, los jóvenes encuentran reglas de convivencia y sus vínculos se ven fortificados en cuanto deben compartir experiencias con compañeros, entrenadores, amigos y construyen un sentimiento de identidad y un valor de pertenencia que sólo un club puede aportarle. Las prácticas deportivas, culturales y sociales llevadas adelante en los clubes de barrio brindan siempre un reto recreativo o competitivo que implica nuevos desafíos, un actuar grupal o en equipo, un aprendizaje necesario de valores nobles y honrados.

Resulta así fundamental definir una política pública que, a través del deporte así considerado, se ocupe de los temas mencionados, otorgándole un rol protagónico a las instituciones y clubes barriales, coordinar los esfuerzos actuales para lograr una mejora en las condiciones de vida de toda la población. Creemos que reforzar institucionalmente a los clubes de barrios con políticas públicas les permitiría atender estas cuestiones sociales y culturales importantes.

Texto: Damián Fanelli
Fotos: Gentileza club Sociedades Unidas de Villa Adelina

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