martes, 24 de enero de 2017

Torneo de Verano 2017: Goleada de Racing sobre Independiente en Salta

La "Academia" fue superior a los "Diablos Rojo", le ganó por 3 a 0 en Salta y se llevó una linda alegría de verano. Licha, que no hizo goles, fue la figura otra vez. Díaz, González y Fernández convirtieron para el equipo de Cocca.


En una noche soñada, ante el rival de toda la vida, Racing se vistió con ropa de gala y abrazó una victoria de esas que dejan huella. Con el estadio Padre Martearena como testigo, la Academia volvió a ganarle a Independiente y nuevamente lo hizo por 3 a 0. Al igual que en el último clásico oficial, al igual que en la última cita de verano, la alegría de verano se pintó de celeste y blanca.

La jerarquía ni avisa ni traiciona. Aparece y punto. Para marcar diferencias. Bastaron apenas seis minutos para que el equipo de Cocca demostrara por qué tiene delanteros capaces de enloquecer a cualquier defensa. Iban 13 cuando una fórmula tan simple como eficaz le permitió a la Academia abrir la cuenta: Acuña ganó por arriba, Aued anticipó, Bou lanzó un centro cruzado, Licha la bajó a pura categoría y Díaz sacó un remate tremendo que se incrustó contra el ángulo derecho inferior de Campaña. Sumergido en un envión de entusiasmo, el segundo llegó a los 19: Bou la peinó, Licha condujo como un armador de años, Acuña desbordó con profundidad y el Pulpo la empujó a la carrera. Merecida la ventaja, Racing manejó los tiempos con el orden como bandera y se quedó con las ganas de acertar en el último pase para aumentar la diferencia.

Cada vez que Independiente amagó con asomar la cabeza, la Academia se refugió en los pies de su capitán para hallar respiro. Licha, que es de lo que ven las jugadas antes de que ocurran, eligió bien casi siempre y fabricó espacios para todos. Sin embargo, en la segunda etapa, el conjunto de Holan se adelantó en el terreno, presionó bien alto e impuso condiciones en el desarrollo. Barbieri y Vittor se ocuparon de rechazar todo lo que pasó cerca y Orión ofreció la seguridad que las circunstancias requerían. Cerro, Videla y Rosales ingresaron para renovar la línea de volantes pero la postura táctica del equipo se mantuvo igual. A poco del final, Fernández entró por Aued. Sin mucho brillo pero con la escena bajo control, Racing deambuló en el cierre mirando el reloj a la espera del triunfo.

Pero había tiempo para algo más. Y Fernández, que hacía mucho que no pisaba una cancha, fue el responsable de que Salta se zambullera en la emoción. Una gran maniobra individual, que contó con un sensacional pase de Cerro, lo habilitó para definir de derecha y darle forma de goleada al encuentro. Su llanto, de alguna manera, fue el premio a tanto esfuerzo.  

Fuente: Prensa Racing Club
Foto: Télam

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